Llegando a un local estaba ella, su piel era
clara, su cabello suelto, sus ojos
verdes tan cristalinos como si ellos pudieran ver mi alma sin obstáculo alguno,
sus labios rosados acompañados de una sonrisa que aun la tengo presente en mi
mente; estaba mirándome cuando llegue no me di cuenta porque observaba a mi
alrededor, hasta que siento su mirada y la encuentro con la mía 5 segundos antes
de que voltearas y yo hiciera lo mismo. Hablabas con tus amigas y amigos
mientras yo miraba el pasar constante de la gente, me encontraba con compañeros
de estudio y platicábamos de la cantidad de personas que hay en el local,
impresionandonos de que hoy en día exista tantas personas y como un local de la
nada se llena; mientras conversábamos de la universidad y de mujeres, busque de
nuevo su mirada, estaba fija hacia la nada, era como si lo fuera hecho a propósito como si estaba segura de que yo la estaba, mas que mirando:
admirando. De repente nuestra miradas se cruzan de nuevo y nos quedamos un rato mirándonos y sonreímos empezamos ese juego de coqueteo a través de las miradas
y las risas; algo interrumpe nuestro juego, la multitud de personas que se
encuentran afuera comienza a hacer alaridos y miramos a ver lo que pasa, la concentración de un político hizo que entre personas se formara un pleito entre
bandos y el ambiente se torna tenso y algo peligros; mi compañero y yo salimos
para divisar lo que pasa y ella se queda adentro, hasta que te decide salir y
sus amigos van con ella, me volteo y nos miramos de nuevo, como diciendo que
nos hablemos, me acerco a donde estas pero acudes a tu celular, quizá avisando a algún familiar lo que pasaba. Entre el tanto ajetreo escucho a mi amigo gritar
algo y lo pierdo de vista, mientras trataba de encontrar tu te marchas y yo
tratando aunque sea de saber su nombre la pierdo entre la multitud que comenzó a moverse y dispersarse obstaculizando mi paso; he ahí, una historia que empezó con miradas y sonrisas y murió entre personas y ruido, antes de nacer ya había muerto, porque quizá no la vuelva a ver y si algún día la veo, buscare la
manera de saber quien es y de agradecerle por su existencia y por tan ameno,
aunque corto, momento de ilusión que puede que se vuelva algo mas que eso. Si algún día llegas a leer esto por alguna casualidad, tu rostros no me olvida y
menos tus ojos, si algún día nos vemos no dejare que nada afecte que a ti yo
llegue y te conozca.
- Carlos

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