Una Carta hacia la Nada:
Nunca estuviste, nunca exististe, nunca
rondaste por cada una de las adyacencias de las mentes de los demás eres la
nada, eso que tratas de explicar pero no puedes, porque no esta, eso que tratas
de averiguar cada vez que intentas de descifrar un pensamiento, que tratas de
formular una idea, si tu observas bien en tu interior y buscas recuerdos,
momentos viejos donde en algún momento mencionaste esta frase "esa idea me
llego de la nada" o "de la nada recordé eso", ahí es donde yo siempre
me encuentro cuando escribo, ahí es donde mi avidez me permite subir, bajar,
introducir, eliminar, respirar, sentir y llegar a un punto donde lo que imagino
siento que sucede en mi alrededor permitiéndome plasmarlo, como si en ese
exacto momento que lees, estuviera viviendo lo que escribo, logrando que lo que
esta ahí tenga cierta credibilidad, cierto apego con la realidad; la nada me
permite observar a cualquier persona que en mi recuerdo se oculte, y usar cada
detalle que mis ojos pudieron ver incluso cuando los mantuve cerrados, nunca
te has imaginado como te detallo o como te miro aunque no este frente a mi?
Como uso cada una de tus facciones, como recorro toda tu fisonomía tratando de
convertirte en algo que no eres, o mejor dicho en algo que eres desde mi punto
de vista, no, de algo que eres pero poco se dedican a la tarea de mirar, de
comprender, tu eres la nada, porque en ella te descubro cada vez que puedo, la
nada eres tu, porque cuando pienso en ella encuentro imágenes de ti. Nada es
imposible si lo miras de una manera diferente, todo me sirve como medio para
escribir según su color, su olor, su 'corps', todo lo que eso mismo engloba,
que se encuentra en la nada. El momento en que logres comprender que lo que
hago me es inspirado por la nada, recuerda que tu estas en ella y ella en ti y
aunque suene paradójico de la nada nace todo y de todo queda la nada.

- Carlos
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