El Juego:
Súbito momento donde casi ipsofacto el corazón se paraliza, es un va y ven de sensaciones corporales donde la dermis se
exalta, las vasos sanguíneos se dilatan apresurando que la sangre fluya con
velocidad, segregando la adrenalina y las endorfinas. Es donde los ojos se
dilatan, los palpitos se sienta con mas rudeza, la respiración va a destiempo y
se pierde entre simples sonidos, donde la naturaleza se muestra por medio de
impulsos, donde el razonamiento le abre paso al simple deseo, donde tu y yo no
somos mas que átomos uniéndose en un baile donde lo infinito se cuenta en
minutos. Si el corazón tiene un limite de latidos antes de detenerse, podria
decirse que estabamos en punto de morir, olvidando el ayer, el mañana, solo el
hoy importaba, lo que estuviera fuera de nuestro perimetro era tan
insignificante, lo unico importante era tu cuerpo junto al mio, el dioxido de
carbono expulsado en cada exhalacion, el
vapor del agua en nuestro cuerpo transformada en sudor elevandose. Nos
detenemos y conectamos nuestra mirada, hacemos gestos de complicidad, como de
aquellos que cometen travesuras; pausamos el ritmo y me enfoco en posar mis
labios sutilmente en esos lugares donde el extasis hace vida en nuestra piel.
Te miro buscando la primera victima de mis deseos. Me dispongo a besar tu
ombligo, ahí, donde se encuentran las cosquillas y comienzo a subir lentamente
con mi labio inferior rozando cada centimetro y sientos tus manos meterse entre
mis cabellos, sigo lentamente hasta llegar a la parte de tus pechos, trato de
encontrarme en tus manos y besarte como
si te aspirara el alma... dando esas mordidas de labio que alborotan el climax
de las hormonas. Trato de controlarme, algo dificil, cuando el juicio se pierde
como las llaves de tu casa, pero este... no tratas de conseguirlo. Pareciera
que los palpitos del corazon fueran al ritmo de una samba. Y mis besos van al
ritmo de tus gemidos, busco tu cuello como vampiro, dispuesto a morder a su
victima, pero aqui no mordidas... bueno, al menos no de ese tipo, la humedad de
mi lengua marca el sitio que mis boca si dispondra a besar, tus manos llegan a
mi espalda a apretar con fuerza, el vuelo de el sentido comun se pierde y la
anarquia hormonal se revela, las heridas son parte de este juego, ¿no? Continuo
besando poco a poco llegando a tus delicados trapecios. El sentido animal se
desata y muerdo sutilmente mientras tu mano derecha sube hasta mi cabeza
sutandome del cabello y tu mano izquierda buscando sitio donde anclar en mi
espalda. Tu hombro se vuelve le meta a llegar, el calor corporal es intenso, la
transmision de fluidos se muestra en su maxima expresion, sentir la humedad de
tu lengua, la suavidez de tus labios, la fuerza de tus mordidas en mi boca, las
neuronas excitadas al maximo. Vuelvo a donde comence, pero esta vez busco besar
la zona de tus costillas, mientras mis manos se pierden en tu cuerpo y el pudor
de las zonas genitales se van hacia la libertad sexual.
El susto, quiza la emocion o el inicio de un
orgasmo se despierta junto con los ojos de una chica, soñaba que el chico de
sus sueño y ella comenzaban un juego de placer donde solo el haria despertar
ese espiritu delicado a veces, pero salvaje en el momento todo momento, que
posee una mujer en la intimidad, sonrió con picardia, deseando que ese dia su
sueño se hiciera realidad, ya que ese dia los dos se olvidarian de la gravedad,
de las leyes, de las reglas exteriores, del tiempo, espacio... solo serian
ellos dos, almas explorandose, como esa cancion de John Mayer: "We're
going down
And you can see
it, too
We're going down
And you know
that we're doomed
My dear, we're
slow dancing in a burning room". Donde, luego de tantos rodeos y
esperas, se junten un cuerpo al otro,
como si fuera el fin de un mundo y... el juego comience.

- Carlos
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